¿Vuelve el país de los 15 días?

Caída pronunciada del precio del ganado

La brusca reversión en la tendencia de los últimos meses en el mercado de haciendas se explica por cambios en la demanda china y por la falta de agua.

Los precios de los ganados gordos están transitando por una fuerte caída que se inició hace tres semanas, pero que fue agudizando su intensidad en el período más reciente, en un proceso que aún no ha finalizado, ya que cada día se informa de negocios a valores menores a los del día previo.

/Tomada de www.elciudadanoweb.com

El fenómeno no había sido anticipado por nadie, pero todo el mundo sabía que los precios no podían seguir subiendo indefinidamente y que los niveles que se habían alcanzado no resistían un análisis realista. Los promedios superaban largamente (50%, 70% en algunos casos) los que conseguían los vecinos, e incluso a los de EEUU y Australia, algo fuera de toda lógica.

El factor China explica la totalidad de la suba vertiginosa de precios que registró la carne exportada desde mediados de abril, que se trasmitió amplificada a los ganados de embarque y, de rebote, a las categorías de reposición y cría. Coadyuvaron a reforzar esa tendencia los factores climáticos y la escasez de reses faenables en el rodeo.

En el pico de precios, logrado a mediados de noviembre, los novillos especiales de exportación, engordados a pastura, alcanzaron los US$ 4,35 el kilo en 4ª balanza, a levantar y con plazo, según la información de la planilla semanal de precios de la ACG.

Esta planilla recoge el promedio semanal de los negocios cerrados, pero se conocen algunas operaciones que superaron los US$ 4,40 el kilo, un valor inédito para nuestro medio. Las otras categorías de carne de exportación, vacas y vaquillonas, tuvieron similar desempeño.

En la última información recogida por la misma fuente de la operativa celebrada la semana pasada, esos novillos cotizaban a US$ 4,17 el kilo, 4% por debajo de los valores máximos del mes pasado, pero, como decíamos, la caída continuó y estos precios ya no se consiguen; habrá que esperar la actualización que realizan los consignatarios todos los lunes, para ir ajustando la planilla de acuerdo a la realidad del mercado.

De todos modos, como puede verse en la gráfica, los precios actuales están muy por encima de los que se pagaban al inicio de diciembre de los años anteriores: 35% más que en 2018 y casi 50% por encima de 2016 y 2017.

Los indicadores que elabora el INAC todavía no recogen la caída, porque informan los precios de los ganados cuando se faenan, no cuando se acuerdan los negocios, lo que puede significar un par de semanas de diferencia, y el desplome es muy reciente.

China fuerza la baja

¿Qué ha ocurrido para explicar este cambio? En primer lugar la demanda china, que bajó los precios violentamente: en algunos cortes hasta US$ 1.500 por tonelada menos de lo que se pagaba.

Hubo empresas importadoras que prefirieron cancelar los compromisos que habían asumido y perder el 30% del valor del negocio, que ya habían adelantado, como es corriente en este mercado, porque la baja en los precios es mayor que ese porcentaje. En otros casos se plantean reformular los negocios a menores valores u otro tipo de ajuste.

Tampoco este desplome se aprecia todavía en los datos de exportación, pero se irá viendo en las semanas próximas.

Los operadores del mercado externo consultados, si bien se declararon sorprendidos por la intensidad de la caída, consideran que se trata de una circunstancia puramente coyuntural, que no habrá de persistir. Hubo una gran oferta de carne en estas semanas, en preparación de las fiestas de fin de año y de las vacaciones de la población, con precios que fueron empujados a la baja, por razones básicamente de política.

Para eso se importaron grandes volúmenes por los canales legales y por los grises, y se vaciaron los depósitos que habían sido colmados estratégicamente con anterioridad. No obstante, una vez superado este episodio, subsiste la realidad de un faltante de carne gigantesco para atender la demanda siempre creciente de la población china, que no puede cubrirse por la oferta mundial, por más aumentos en la producción que se consigan. No quiere esto decir que los precios vuelvan a los niveles máximos del pasado reciente, pero puede esperarse razonablemente una cierta recuperación.

Miedo fundado a la seca

El otro factor que está debilitando el mercado es el tiempo climático. Hace dos meses que está lloviendo poco y desparejo, casi nada en muchos lugares, y al mismo tiempo que el pasto desaparece se instala el temor a la sequía.

No se pueden retener en los campos ganados que están más o menos prontos, que pueden embarcarse al frigorífico; el productor se ve forzado a desprenderse de sus lotes, aceptando valores más bajos, por la acuciante falta de agua y de pasturas de calidad.

Sin duda, las categorías de reposición seguirán un camino en la misma dirección que los ganados gordos, aunque no tan abruptamente. Las ventas por pantalla de esta semana muestran bajas de entre 5 y 8% en todos los lotes respecto a un mes atrás, lo que parece lógico dado el empeoramiento del ambiente productivo, de la disponibilidad forrajera, más que por los remezones del mercado de embarque. •

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