Hat trick: cumplir Acuerdo de París, reducir GEI y mejorar competitividad

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El proyecto “Mejora de la competitividad de la ganadería uruguaya por el desarrollo de nuevas herramientas genómicas que mejoren la eficiencia de alimentación y la calidad de canal de la raza Hereford” ya culminó, pero “va a tener sucesivos desarrollos en el Inia, por lo que ha sembrado y ha dejado”, subrayó en Carve el 6 de febrero el coordinador de la Unidad de Biotecnología del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, Ing. Agr. y Dr. en Biología Marco Dalla Rizza.

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Liderado por la Ing. Agr. y Dra. en Reproducción y Genética Animal Elly Navajas -del Inia- y financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (Anii), el proyecto se nutrió del trabajo de una red integrada por la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay (Schu) -con su Central de Prueba de Kiyú-, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (Mgap), el Instituto Nacional de Carnes (Inac), el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), la Asociación Rural del Uruguay (ARU) y, obviamente, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.

Fortalecer la competitividad de la cadena cárnica bovina mediante “el uso integrado de los sistemas de información ganadera (trazabilidad individual y cajas negras) y herramientas genómicas” era su objetivo general, señaló el Inia en su sitio web.

“Esta convergencia de tecnologías viabilizará el mejoramiento genético de la eficiencia de conversión de alimento y la calidad de canal, fortaleciendo así la capacidad competitiva de la producción de carne vacuna y generando valor”, se agregó.

El proyecto permitió identificar en un rodeo a los vacunos más eficientes en la conversión alimento consumido-carne producida, lo que, a su vez, posibilita que disminuyan los costos de alimentación de los animales, que representan una gran parte de los costos totales de producción de carne.

El Ing. Dalla Rizza recordó y destacó que el estudio “tiene un segundo efecto grande”, que consiste en que “aquellos animales que son más eficientes en la conversión del alimento en producto, también resultaron menos emisores al ambiente de gases de efecto invernadero (GEI), como el metano”.

Uruguay “tiene que hacer un esfuerzo” para cumplir plenamente el Acuerdo de París (firmado el 12 de diciembre de 2015 por 174 países y, como bloque, por la Unión Europea), reducir los GEI (que son una parte esencial del compromiso asumido) y lograr así “un mejor posicionamiento internacional del país en competitividad”, afirmó el coordinador de la Unidad de Biotecnología del Inia.

Y el Ing. Dalla Rizza remarcó que la iniciativa liderada por la Ing. Navajas es “un ejemplo” que “se continuará con otras instancias de mejora” y con “nuevos proyectos de investigación” en el Inia.

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