Hacia un modelo para “predecir” concentraciones de fitosanitarios y fertilizantes

Desde mayo, la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (UdelaR) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) –que tienen historia de iniciativas conjuntas e interacciones– trabajan en dos proyectos: uno de monitoreo y otro de modelación.

La cuenca del Río San Salvador –en Soriano– es uno de los focos para la calibración del modelo a crear. Es una de las regiones agrícolas más fértiles del país. /Tomada de www.diariocronicas.com.uy

Con otros socios: dos facultades más de la UdelaR (la de Ciencias Económicas y de Administración, y la de Ingeniería), la Universidad ORT y el IRI (sigla en inglés del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad, de la Universidad de Columbia, Estados Unidos).

El director del Programa de Investigación Regional y Sectorial del IRI es el uruguayo Walter Baethgen, Ing. Agr., y M.Sc. y Ph.D. en Ciencias Ambientales de Cultivos y Suelos.

Ambos proyectos están financiados por la Agencia de Investigación e Innovación (ANII) de nuestro país.

Se trata de “calibrar un modelo para predecir concentraciones de productos fitosanitarios” y “de fertilizantes”, dijo a El Mercado Agropecuario la Dra. en Ciencias Ambientales Gabriela Eguren, de la Facultad de Ciencias, responsable del proyecto de monitoreo.

Las cuencas del Arroyo del Tala (Salto) y del Río San Salvador (Soriano) constituyen los focos para la calibración del modelo. Se utilizan, entre otras fuentes, las bases de datos del Observatorio Ambiental de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA).

Antecedentes

En la “Jornada de Divulgación: Calidad de aguas y actividades agropecuarias” realizada en INIA Las Brujas el 19 de agosto de 2015 se presentó el trabajo “Sustentabilidad ambiental de un sistema de producción agrícola-ganadero: una década de estudio en la cuenca del arroyo del Tala (Salto)”, realizado conjuntamente por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, la empresa Donistar S. en C., la Facultad de Química de la UdelaR y la Facultad de Ciencias, en el que también participó la Dra. Eguren.

Algunas de las conclusiones incluidas en el informe fueron que se trataba de un “sistema de producción diversificado con un importante proceso de intensificación agrícola y un alto grado de conservación de ecosistemas naturales (pastizales, bañados y monte ribereño)”, que “el fósforo es el único parámetro FQ (Físico-Químico) que no se ajusta a la normativa vigente” y que “el efecto intensificación no es significativo y el sistema se halla dentro del rango de sostenibilidad de sistemas de producción”.

También se consignó en este estudio de 2015 que – como un producto derivado de la ejecución del proyecto- se había conformado una “base de datos sistematizada y con una periodicidad trimestral de 12 parámetros físico-químicos y microbiológicos de la Cuenca del Arroyo del Tala”.

Sobre la cuenca del Río San Salvador, el MVOTMA informa en su sitio web que “tiene una superficie de 3.118 km2 y el cauce es de aproximadamente 100 km”, que “ocupa una de las más fértiles regiones agrícolas del Uruguay” (que representa 10% del área agrícola nacional y que 70% de sus suelos se destinan a la agricultura), que “se cultiva soja, trigo, maíz, girasol, canola, lino, arroz, etc.” (con unas 3.000 hectáreas bajo riego) y que “otras actividades agropecuarias son la lechería, la ganadería extensiva y a corral (feedlots)”.

Mapa de riesgo y plataforma  

“Uno de los aspectos más relevantes” de los proyectos actuales es “validar una metodología para cuantificar los productos fitosanitarios a través de muestreadores pasivos”, utilizando “una tecnología desarrollada en Estados Unidos”, explicó en Carve.

Los muestreadores pasivos (MPa) tienen incorporados dispositivos electrónicos y permiten tomar muestras que tienen mayor estabilidad que las denominadas muestras puntuales, entre otras ventajas.

Estimar las concentraciones de los productos fitosanitarios que “se pueden encontrar en los cursos de agua y elaborar un mapa de riesgo” y “generar una plataforma pensando en la posibilidad de aumento de la superficie regada” son dos de los objetivos concretos de los emprendimientos financiados por la ANII, explicó la Dra. Gabriela Eguren, que integra el Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias de la UdelaR. •

El Mercado Agropecuario (2/6/2019)
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