EL MERCADO AGROPECUARIO [SERAGRO|CARVE]

El país tiene un laboratorio que puede detectar residuos de agroquímicos a nivel de “trazas”

El 18 de octubre de 2016 se firmó en Beijing el “Protocolo de requisitos fitosanitarios para la exportación de soja desde Uruguay a China”.

/Tomada de www.mgap.gub.uy

Fue el resultado de un proceso de negociación que había comenzado -a solicitud de China- el 9 de mayo de 2011.

El documento introdujo más exigencias para los actores del rubro de nuestro país (por ejemplo, aumentó la cantidad de malezas a controlar). Generó preocupación e incremento de costos.

En un estudio realizado por la Asociación Agro-Pecuaria de Dolores en julio de 2017 se concluyó que el Protocolo implicaba para los productores un costo extra de US$ 17,54 por tonelada.

“Una oportunidad bárbara”
El director de los Servicios Agrícolas del Mgap, Ing. Agr. Federico Montes, dijo a Rurales de El País el 21 de julio de 2017 que en esa secretaría de Estado se tenía conciencia del gasto que provocó, pero advirtió que, “si no se firmaba el Protocolo, se iba a complicar venderle soja a China”.

Hoy, Montes repasó en El Mercado Agropecuario los hechos de aquellos días y las consecuencias de la aplicación del Protocolo.

“Fue una oportunidad bárbara para dialogar con los productores” y que cada parte comprendiera “qué rol tenía que cumplir”, afirmó.

El titular de la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) destacó -como uno de los impactos del documento firmado con China- el aumento de la inversión, en el laboratorio del Mgap, para detectar residuos de agroquímicos.

Ahora es posible detectar “casi 150 principios activos” en un producto sometido a examen, “a nivel de partes por trillón, o sea de trazas”, explicó en Carve.

Esto constituye “un respaldo enorme” para “un país que está mirando el mundo” y que, para exportar, “necesita cumplir con todos los requisitos” que los mercados demanden, incluyendo “los límites máximos de residuos de un agroquímico”, subrayó el Ing. Montes.

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