Acuerdo UE-Mercosur: esperar a que se publique el texto; criticar sin leerlo “no vale mucho”

El acuerdo de asociación firmado en Bruselas el viernes 28 de junio por la Unión Europea (UE) y el Mercosur debe cumplir varios trámites para poder entrar en vigencia.

30 de junio: el presidente francés Emmanuel Macron dijo que el acuerdo UE-Mercosur “es bueno, dado que las demandas que hemos hecho han sido tomadas en cuenta por los negociadores”.
2 de julio: la portavoz del gobierno francés –Sibeth Ndiaye, nacida en Senegal, clave en la campaña electoral que llevó a Macron a la presidencia– afirmó que, “por el momento, Francia no está lista para ratificar” el acuerdo. /Tomada de www.abc.es

Uno es la aprobación en los Parlamentos respectivos de los países firmantes.

En el caso de la UE, además, tiene que ser ratificado por el Parlamento Europeo y por el Consejo Europeo.

Este último órgano está integrado por los jefes de Estado o de Gobierno de los países de la UE y por el presidente de la Comisión Europea. Su función es definir la orientación y las prioridades políticas generales de la Unión Europea.

El presidente del Consejo Europeo es el polaco Donald Tusk, ex primer ministro de su país.

La firma y la vigencia

“Nadie en el Mercosur puede evaluar situaciones de mercado con lo que se acordó ahora. Esto puede demorar de seis meses a tres años. Tengo claro que los Parlamentos del Mercosur lo aprobarán rápidamente. El problema es que en la UE son 28 países, y allí el tema agrícola es muy sensible”, dijo el presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) uruguaya, Daniel Belerati, en el programa Agronegocios Sarandí.

Entrevistado por Javier Pastoriza en la 690 AM, Belerati recordó que la UE y Canadá firmaron hace años un acuerdo que aún no está plenamente vigente, porque no ha sido aprobado por la totalidad de los Parlamentos europeos.

El Acuerdo Económico y Comercial Global –así se llama– entre la nación norteamericana y el bloque europeo se suscribió en Bruselas el 30 de octubre de 2016, durante la Cumbre de Líderes Unión Europea-Canadá.

“Para que pueda surtir pleno efecto, los parlamentos nacionales de los países de la UE -y, en algunos casos, también los regionales– tendrán que aprobar el Acuerdo Económico y Comercial Global”, se indica en el portal oficial de la UE.

El 15 de febrero de 2017, el acuerdo UE-Canadá fue votado afirmativamente en el Parlamento Europeo.

El 21 de setiembre del mismo año entró en vigor de manera provisional. “Estará plena y definitivamente vigente cuando todos los Estados miembros de la UE lo hayan ratificado” se lee en la reseña histórica que puede consultarse en el portal de la UE.

En el caso de los acuerdos UE-Japón el proceso ha sido rápido.

Se firmaron el 17 de julio de 2018 y fueron dos. Uno, comercial. Otro, un acuerdo de asociación estratégica, para intensificar la cooperación en diversos ámbitos.

El 1º de febrero de este año entró en vigencia el acuerdo comercial entre la UE y Japón.

De lo político a lo jurídico

El acuerdo firmado con el Mercosur “tomará uno a dos años para entrar en vigor”, opinó la embajadora de la Unión Europea en Argentina, Aude Maio-Coliche, en entrevista realizada por el periodista Martín Dinatale y publicada el lunes 1º de julio en Infobae.

“Hay que resaltar que el acuerdo alcanzado el viernes 28 de junio es la parte comercial de un acuerdo más amplio, un acuerdo de asociación entre los dos bloques, que incluye un capítulo político que todavía hay que cerrar”, precisó la funcionaria.

De nacionalidad francesa, Maio-Coliche agregó que, como en todos los casos de este tipo, “los equipos técnicos siguen trabajando sobre los textos después” de la firma del acuerdo, para realizar lo que en inglés se llama «legal scrubbing», que consiste en “formular en términos jurídicamente claros lo acordado a nivel político”, explicó.

La embajadora de la UE en Argentina agregó que “después de ese trabajo legal, se traduce el acuerdo en todos los idiomas de los países partes”.

Acerca de los impactos del acuerdo, Aude Maio-Coliche sostuvo que, “según un estudio publicado por la Comisión Europea en 2018, las exportaciones de la Unión Europea dan empleo a 36 millones de europeos pero también apoyan a unos 20 millones de empleos en el mundo”.

“Porque el comercio abierto no se limita a un intercambio de productos finales: la UE reexporta 70% de los productos que importa, después de un proceso de transformación. Es así que funciona la cadena global de valor”, indicó.

“Hay que imaginarse” los empleos que generará el acuerdo, cuando esté en marcha, en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, dijo la embajadora de la Unión Europea en Argentina.

Las centrales sindicales

El diario argentino Página 12 informó el sábado 29 de junio que “la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) rechazó el acuerdo suscrito entre los organismos de la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur)”.

La publicación agregó que, “mediante un comunicado”, la Coordinadora, “que comprende a las 20 principales centrales sindicales de Argentina (CGT, CTA), Brasil (CUT), Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay (PIT-CNT) y Venezuela, afirmó que el acuerdo ‘es la sentencia de muerte de nuestras industrias y de gran parte de nuestro trabajo decente y empleo de calidad’».

El comisario y los farmers  

El comisario de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea, Phil Hogan, dijo el 28 de junio que “las oportunidades y los beneficios” del entendimiento con el Mercosur son para ambos lados, “incluyendo a los agricultores (farmers) de Europa”.

“Nuestro distintivo –la alta calidad de los productos agroalimentarios de la UE– tendrá ahora la protección” que “merece” por parte de los países del Mercosur, “fortaleciendo nuestra posición de mercado y haciendo crecer nuestras oportunidades de exportación”, expresó Hogan el mismo día en que se firmó el acuerdo.

El pacto alcanzado hoy “también presenta algunos desafíos para los farmers europeos y la Comisión Europea está a disposición para ayudar a los agricultores a enfrentar estos desafíos”, puntualizó el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural.

“Para que este acuerdo sea ‘ganar-ganar’ (para ambas partes) solo necesitamos abrirnos a los productos agrícolas” del Mercosur “con cuotas cuidadosamente manejadas”, explicó.

Así, “nos aseguraremos de que no hay riesgo de que cualquier producto inunde el mercado europeo y de ese modo amenace el sustento de los farmers europeos”, concluyó Hogan, que es irlandés.

La encrucijada

El acuerdo «expondrá a los productores a la competencia desleal» (del Mercosur) (y es un) «engaño» (para los consumidores)”, opinó el sábado 29 de junio la presidenta de la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores (FNSEA) de Francia, Christiane Lambert.

Es una gremial que tiene más de 212.000 adherentes. Lambert es agricultora y productora de cerdos en un predio propio, de poco más de 200 hectáreas, ubicado en la región de Maine et Loire. En el sitio web de la FNSEA se lee: “Los hombres y las mujeres, las producciones y los territorios, son los pilares de nuestro sindicalismo”.

Jean-Baptiste Boucher, director de Comunicación de COPA-COGECA –el principal sindicato agrícola de la UE–, declaró el 29 de junio a Radio Francia Internacional que «el capítulo agrícola del acuerdo de la Unión Europea y el Mercosur es simple y llanamente inaceptable. Primero, con respecto a los volúmenes que serán importados a Europa, ya que éstos gozarán de tarifas reducidas que van a perjudicar sectores ya fragilizados. Por ejemplo, los de la carne vacuna, el azucarero, las aves de corral y los cítricos», manifestó Boucher, entrevistado por la periodista Lúcia Müzell.

COPA-COGECA nuclea a 76 organizaciones gremiales de productores agropecuarios de los estados miembros de la UE.

“Las decisiones que se tomen ahora sobre el comercio afectarán a los cimientos de la vida europea de las próximas generaciones, especialmente en un momento en el que el sector agrícola está buscando asegurar su renovación generacional”, advirtió oficialmente COPA COGECA.

El País, de Madrid, informó un día después de la firma del acuerdo que “más de 340 organizaciones sociales, unos 70 eurodiputados y las principales entidades agrarias se han dirigido a la Comisión Europea” para que lo frene.

“También hay recelos al acuerdo de algunos países de la UE –agregó el diario madrileño–. Francia, Irlanda, Bélgica y Polonia advirtieron por carta a Bruselas sobre los riesgos que el acuerdo podía entrañar para ‘el sector agrario y ganadero’. Y es ahí donde han estado los principales escollos de la negociación, según fuentes comunitarias: en la ternera y el azúcar”, se informó.

Contextualizando, en la nota de El País, de Madrid, se consignó que “todas esas críticas hicieron que España impulsara una ofensiva diplomática para arropar los trabajos de la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström”, en favor del acuerdo con el Mercosur.

El gobierno español envió una carta al Ejecutivo comunitario presidido por Jean-Claude Juncker en la que se “urgía a cerrar el acuerdo”. El planteo fue respaldado por Alemania, Holanda, Portugal, Suecia, la República Checa y Lituania”, se señaló en la nota del diario madrileño.

“Estamos en una encrucijada. La UE no puede ceder el paso a argumentos populistas y proteccionistas sobre la política comercial”, advertían los citados países.

Macron y la portavoz

“Considero que este acuerdo, en esta etapa, es bueno, dado que las demandas que hemos hecho han sido tomadas en cuenta por los negociadores”, afirmó en Japón el domingo 30 de junio el presidente francés Emmanuel Macron, en el marco de la reunión del G20 realizada en la ciudad de Osaka.

“Vamos a mirarlo en detalle y, en función de esos detalles, decidiremos. Por el momento, Francia no está lista para ratificar” el acuerdo UE-Mercosur, dijo –dos días después– la secretaria de Estado del primer ministro francés Édouard Philippe –y portavoz de todo el gobierno galo– Sibeth Ndiaye, entrevistada en el canal BFM TV.

El Foro Mercosur de la Carne –integrado por representantes de productores rurales e industriales frigoríficos de los cuatro países del bloque– manifestó en un comunicado “su rechazo indignado a las acusaciones que, por desconocimiento o mala fe, se realizan desde algunos países de la Unión Europea respecto de las condiciones productivas de nuestra región, pretendiendo descalificar nuestros sistemas productivos con argumentos falsos y mal intencionados”.

En el comunicado del Foro se expresó “la convicción de que los proteccionismos y las distorsiones al comercio mundial –en particular en materia agroalimentaria– contribuyen al desarrollo desigual de las naciones, lo que ha sido motivo permanente de denuncia por parte de nuestros países agroexportadores en los ámbitos de la institucionalidad que rige el comercio mundial”, se concluyó.

El embajador

Con mucha serenidad, el embajador de la Unión Europea en Uruguay, Karl-Otto König, alemán, dijo el jueves 4 de julio en conferencia de prensa que tanto Francia como el resto de los países que tienen dudas sobre el acuerdo UE-Mercosur deben esperar a que se publique su texto, ya que criticar sin leerlo –subrayó– “no vale mucho”. •

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