LA SOJA, EL MAÍZ, EL CLIMA, LA SIEMBRA Y CHICAGO

Orejeando la semana (y más)

Un analista brasileño y varios argentinos (uno de ellos es, además, productor agropecuario en Arkansas, EEUU) examinaron diversos factores que inciden en el posible funcionamiento de los mercados en los próximos días, dados los anegamientos que se registran en las principales zonas agrícolas estadounidenses. Un especialista uruguayo, por su parte, hizo foco en aspectos estructurales y de mediano plazo.

La Bolsa de Comercio de Chicago, la cancha de los precios internacionales de los granos. /Tomada de www.agritotal.com (fuente: CBOT)

El panorama climático en el cinturón agrícola de Estados Unidos genera “muchas incertidumbres” sobre “cuál será el verdadero tamaño del área sembrada con soja en esta temporada”, advirtió el analista Luiz Fernando Gutierrez Roque, de la firma brasileña Safras & Mercado.

Señaló que los datos disponibles “continúan indicando que el clima deberá permanecer húmedo en la primera quincena de junio, lo que también puede impedir que toda el área destinada a la oleaginosa sea sembrada”.

Tras consignar este domingo 2 de junio en Agência Safras que “las especulaciones crecen”, Gutierrez Roque sostuvo que “el momento indica” que las superficies sembradas de soja y de maíz en Estados Unidos “serán menores que las estimadas inicialmente” y que en la Bolsa de Chicago se busca un “amparo fundamental en este punto, para procurar niveles más elevados”.

En nota titulada “Vea qué esperar del mercado de la soja en la próxima semana”, expresó que –“aunque importante”– el cese de las compras de soja estadounidense anunciado por China “no llegó a sorprender al mercado, que desde la última suba de aranceles por parte de Estados Unidos no esperaba nuevas compras con volúmenes relevantes de soja norteamericana por parte de los chinos”.

El “cisne negro”

“El clima está resultando más determinante que la guerra (comercial) y la peste (porcina). Luego de varios meses en que los precios de los granos se debilitaron, primero por el conflicto comercial entre China y Estados Unidos y luego por la fiebre porcina africana –en ambos casos son factores bajistas porque implican menor demanda–, las lluvias que no han dejado sembrar en la actual campaña norteamericana representan un cisne negro que está impulsando con fuerza las cotizaciones internacionales de la soja y el maíz”, escribió Mauricio Bártoli a las 20.33 del miércoles 29 de mayo en la edición digital de Clarín Rural.

Eugenio Irazuegui, analista de la corredora Zeni, dijo entonces a la sección rural del citado medio de prensa argentino que “las cotizaciones de la soja en la plaza de Chicago retornaron a niveles de un mes atrás y rondan los 320 U$S/tn” y que “el maíz tuvo una reacción más pronunciada y escaló a máximos de casi tres años: 165 U$S/tn”.

“Estamos en un momento disruptivo del foco de los que especulan, que aunque no se resolvió la guerra comercial que acumula stocks globales como nunca, están prestando más atención al fenomenal atraso en las siembras, particularmente del maíz, que tiene una ventana de siembra que cierra esta semana. La soja cuenta con casi un mes más como fecha adecuada para la implantación”, manifestó, ese mismo día, el consultor Hernán Fernández Martínez.

En una nota que tituló “Un ‘rally climático’ impulsa una fuerte suba en el precio de los granos”, Bártoli resaltó que “los estados de Illinois e Iowa, claves en la producción agrícola norteamericana, sufren graves anegamientos”.

Por su parte, el Ing. Agr. Pablo Adreani –director de la consultora AgriPAC y socio gerente de Pablo Adreani Consultores– opinó que “esta película recién comienza, porque están en riesgo en Estados Unidos 155 millones de toneladas de maíz sobre un total de campaña de 379 millones y 78 millones de toneladas de soja sobre una producción anual en ese país de 110 millones”.

La pregunta de Farm Bureau

Los agrónomos Gustavo y Joaquín Oliverio, también argentinos, se sumaron, obviamente, a destacar el peso del factor climático en Estados Unidos.

“La campaña de siembra de maíz y soja de EE.UU. viene mostrando atrasos considerables por excesos de lluvias y llega ya a límites donde se espera que una importante área de estos cultivos dejará de ser sembrada y participará del programa de seguros agrícolas vigentes, en este caso Prevent Planting, o se sembrará en forma muy tardía, comprometiendo los rendimientos”, escribieron el pasado miércoles en La Nación.

Agregaron que “independientemente de la reducción de área sembrada que pueda finalmente registrarse, el tema central es cuál será el rendimiento promedio de maíz y soja en 2019, partiendo de la estimación oficial del USDA, de casi 11 t/ha para maíz y 3,3 t/ha para soja”.

En la nota se recordó un trabajo realizado por Farm Bureau en 2017 en el que “se preguntaba cuántos años más podía continuar la bonanza climática para el maíz y la soja en EE.UU., que produjeron rendimientos por arriba de las tendencias esperadas por el USDA durante seis años consecutivos (incluido 2018)”.

“La campaña 2019 parece definitivamente cortar esta bonanza”, expresaron Gustavo y Joaquín Oliverio.

Consideraron que “faltando mucho” aún “por definirse en el ciclo de los cultivos (julio-agosto son meses claves), queda claro que seguramente no se podrá cumplir con la meta de 365 millones de toneladas de producción de maíz y los casi 118 millones de soja planteados por el USDA en su Outlook de febrero de 2019”.

Caracterizando “como hipótesis benigna una reducción de la producción de maíz y soja del 10/12% en EE.UU., como resultado de la menor área sembrada en ambos cultivos, y menores rendimientos por el atraso en las siembras y un menor logro en la calidad de los cultivos”, concluyeron que “ese país reducirá casi el 90% de su saldo exportable de maíz, estimado en 48 millones de toneladas, para poder mantener sus consumos internos”.

“La reducción en la producción es casi toda la producción de maíz de la Argentina en 2019. Esto debería generar, sin dudas, mucho ruido en el mercado. El mercado de maíz en Chicago subió un 18% en las últimas dos semanas y esto recién empieza”, indicaron.

Gustavo Oliverio es asesor y coordinador de la Fundación Producir Conservando, con sede en Buenos Aires. Joaquín Oliverio vive en Arkansas, donde es productor agropecuario en la zona de influencia de la ciudad de Little Rock, capital de ese estado.

Desde febrero pasado, Joaquín es el vicepresidente de Fall Line Capital, una empresa de agronegocios con sede central en California en la que se desempeña desde mayo de 2016.

La gran lección

En nuestro país, el Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez, director de AgriPAC Uruguay, ha afirmado que no observa “elementos estructurales en el mercado de la soja, en el mediano plazo, que justifiquen retenerla” por parte de los productores, en espera de mejores precios.

Dijo que es necesario “estar, simplemente, atentos a los precios” y, “por sobre todas las cosas, desarrollar una estrategia de venta”.

“Yo creo que la gran lección de este año –y del año pasado también–” es que “se paga carísimo” el hecho de no tener “una estrategia de venta consolidada”, ya que carecer de ella “genera serios inconvenientes, porque las oportunidades de mercado se pasan”, subrayó el Ing. Gutiérrez (ver “No tener ‘una estrategia de venta consolidada’ de los granos ‘se paga carísimo’”, en esta misma web). •

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