SE DEFINE LA PRIMERA PARTE DEL AÑO AGRÍCOLA 2019/20

Crecería área de cultivos de invierno

El avance de las cosechas de los cultivos de verano (que prácticamente han finalizado) ha concentrado la atención en las últimas semanas. Sin embargo, simultáneamente –y con algo menos de destaque– se va concretando la siembra de los cultivos de ciclo invernal (trigo, cebada cervecera, colza, avena), lo que constituye el primer paso de la nueva campaña agrícola 19/20 y –por tanto– un buen indicador de la inversión de los agricultores en el ciclo que comienza.

/Tomada de www.grupotrigo.com.uy

Esto cobra especial relevancia porque permite calibrar el estado de ánimo de los agricultores (y de quienes financian la actividad) luego de atravesar un año con el peso negativo de fuertes caídas en los precios de los productos pero con el impulso favorable de excelentes resultados productivos.

Las primeras proyecciones de distintos operadores vinculados a las cadenas agrícolas consultados por SERAGROweb se orientan hacia un probable incremento en la superficie de invierno, con matices en la dinámica para los distintos cultivos.

Previsiones preliminares

En el caso del trigo las opiniones confluyen en pronosticar un aumento de la superficie sembrada, con proyecciones que se sitúan en un rango de 220 a 240 mil hectáreas. Esto representaría incrementos de 11 a 21% respecto de las 198,4 miles de hectáreas del ciclo previo. Al mismo tiempo, de confirmarse un área sembrada en ese rango, se podría proyectar una cosecha de trigo entre 700 y 800 mil toneladas.

La superficie triguera, y la consecuente cosecha, resultan muy inferiores a los máximos alcanzados en el último quinquenio (398,8 miles de hectáreas y 1,1 millones de toneladas en 2014/15), pero igualmente permitiría obtener un importante excedente exportable (el consumo local se ubica en torno a las 400 mil toneladas) consolidando el perfil exportador de la cadena, tanto de grano como de harina de trigo.

La superficie de cebada cervecera, cultivo que se realiza bajo contrato previo con las dos malterías que operan en el país (AmBev y MOSA), estaría enfrentando dificultades para alcanzar las metas de las empresas. A la competencia que representa un eventual aumento del área de trigo se estaría sumando el retraso que viene provocando el clima para concretar la instalación de los cultivos en las fechas adecuadas. Los contratos ofrecidos por las malterías tienen algunas diferencias. Los de AmBev ofrecen la posibilidad de venta anticipada de hasta 2.000 kg/ha a U$S 190/ton y el saldo restante se reparte en 30% a U$S 195 y 70% al precio de trigo en el contrato dic/19 en Chicago (CBOT). En cambio MOSA hasta ahora solamente ofrece la opción trigo en el contrato dic/19 en CBOT.

Las previsiones de las fuentes consultadas ubican la siembra de cebada en un rango entre 150 y 170 mil hectáreas, lo que marcaría una variación relativa de -10% a 2% respecto de las 167,3 miles de hectáreas del ciclo pasado. Ese rango de superficies se correspondería (asumiendo rendimientos “normales”) con cosechas en un rango de 480 a 550 mil toneladas de cebada cervecera. Dado que la industria requiere unas 550 mil toneladas al año para atender sus necesidades de malteo, en caso de que no se alcancen las metas de superficie se podrían generar faltantes de materia prima. 

En el caso de la siembra con colza y carinata, se prevé que la superficie sembrada de ambos cultivos se ubicaría en un rango entre 50 y 60 mil hectáreas, lo que determinaría una variación relativa de -6% a 13% respecto de las 55 mil hectáreas sembradas en el ciclo anterior. También se han registrado problemas para concretar la instalación de estos cultivos, retrasando la siembra respecto de la época adecuada, lo que está amenazando la concreción de las metas de superficie.

El área total de invierno

De acuerdo a las previsiones anteriores, la superficie total de cultivos de invierno se situaría en un rango de 440 a 496 mil hectáreas, lo que representaría una variación en una rango de -1% a +12%, con un punto medio de 468 mil hectáreas (5% por encima de la superficie sembrada en el invierno pasado).

El escenario proyectado muestra un probable incremento de la superficie de siembra de cultivos de invierno, aunque manteniéndose en niveles inferiores a los alcanzados en el pasado reciente. Asimismo, pese al eventual aumento, el área de cultivos de ciclo invernal resultaría muy inferior a la superficie sembrada con cultivos de verano, por lo que se mantendría sin mayores cambios el predominio de la agricultura estival en los sistemas agrícolas. •

Compartir: